lunes, 21 de enero de 2013

Ciclo menstrual



Saber cómo funciona nuestro cuerpo nos ayuda a conectarnos más con él. Tomar conciencia de nuestros ritmos, nos ayuda a integrar nuestros procesos.

Aquí les compartimos cómo funciona el ciclo menstrual.

Cada mujer experimenta unos 500 ciclos menstruales a lo largo de su vida. Cada ciclo dura aproximadamente 28 días, aunque también son normales los ciclos que duran entre 21 y 35 días. El primer día del ciclo es el primer día de la menstruación o regla. 

Los procesos de cada ciclo están regulados por hormonas (mensajeros químicos) que, entre otras muchas funciones, garantizan un ciclo de fertilidad continuo. 

Las hormonas son producidas por las glándulas endocrinas y son transportadas por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo. En el ciclo menstrual están involucradas cuatro glándulas endocrinas: el hipotálamo, la hipófisis, las glándulas tiroideas y los ovarios. Las hormonas de la hipófisis y de los ovarios influyen directamente el ciclo, mientras que las hormonas de las glándulas tiroideas regulan el flujo energético del cuerpo, haciendo posible que el resto de hormonas funcionen con normalidad. La hipófisis es conocida además como la coordinadora del ciclo menstrual y la que lo estimula. Entre los ovarios, el hipotálamo y la hipófisis existe un sistema muy preciso estímulo-respuesta que mantiene el ritmo del ciclo.

Asimismo, los factores emocionales también pueden influir sobre el ciclo menstrual, ya que el hipotálamo está relacionado con otras zonas cerebrales.

El ciclo femenino consta de tres fases:

1.-Fase folicular

La hipófisis libera la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante o luteoestimulante (LH). A través del torrente sanguíneo alcanzan los ovarios y estimulan el desarrollo de entre 10 y 100 folículos. Estos comienzan a producir estrógenos, que afectan a diferentes partes del cuerpo femenino. 

Normalmente sólo se estimula un ovario por ciclo, es decir, van alternándose.

La hipófisis libera entonces otra hormona más: la prolactina. En bajas concentraciones la prolactina es imprescindible para ovular, y se produce durante todo el ciclo. En el período de lactancia, por el contrario, sus altas concentraciones impiden la ovulación y la fertilidad.

Los estrógenos que producen los ovarios actúan también sobre el hipotálamo, estimulando allí la producción de hormonas que actúan sobre la hipófisis. Este sistema es denominado de estímulo-respuesta, puesto que a su vez las hormonas de la hipófisis estimulan el desarrollo de folículos en el ovario. Los folículos producen estrógenos, que afecta al hipotálamo y ocasiona de producción de más hormonas de la hipófisis.

Aproximadamente a la mitad del ciclo, cuando la concentración de estrógenos en sangre alcanza un nivel alto, la hipófisis libera una dosis de las hormonas luteinizante y foliculoestimulante. Como consecuencia, un óvulo (a veces más) asciende la superficie de uno de los folículos. Los otros folículos estimulados desparecen poco a poco durante los restantes 14 días del ciclo.

Debido al nivel en sangre de estrógenos, durante este tiempo el endometrio (mucosa del útero) se habrá engrosado y estará dispuesto para acoger al óvulo fecundado. Además, esta hormona estimula a las células del útero a liberar un moco más acuoso y abundante que favorece la circulación del esperma. Este moco es el que puede ser percibido por la mujer a la salida de la vagina, indicio de fertilidad.

2.- Ovulación

Aproximadamente 32 horas después de la liberación de las hormonas luteinizante y foliculoestimulante, el folículo se desgarra, el óvulo sale de él y se dirige hacia las trompas de Falopio. Allí recibe nutrientes y queda disponible para ser fecundado por un espermatozoide entre 12 y 36 horas.

3. Fase lutea

El óvulo comienza a tornarse amarillo, por la toma de lípidos o grasas. De ahí proviene su nombre: cuerpo lúteo (amarillo). Continúa produciendo estrógenos y comienza a producir también progesterona. La progesterona tiene los siguientes efectos: modifica la estructura del moco cervical que se vuelve tan espeso que los espermas ya no pueden atravesarlo, y su cantidad disminuye; las glándulas de las trompas de Falopio y del útero producen un líquido que alimenta al óvulo y que prepara todo para la fecundación en las trompas de Falopio y para la implantación del óvulo en la pared del útero; la temperatura corporal asciende unas décimas, y se mantiene elevada hasta el final del ciclo.

En caso de que no haya habido fecundación, el cuerpo lúteo se descompone, por lo que el nivel de progesterona y estrógeno en sangre desciende durante los siguientes 10 días. Como han dejado de estimular el revestimiento del útero, éste se desprende y tiene lugar la regla. La temperatura corporal desciende y habrá finalizado el ciclo.

Si el óvulo ha sido fecundado, algunas de sus células producen la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG). Esta es la hormona que detectan los test de embarazo. La hormona gonadotropina coriónica humana mantiene estable el cuerpo lúteo, pudiendo así éste continuar produciendo progesterona, que a su vez mantiene el revestimiento del útero, rico en nutrientes. Esto es imprescindible durante las primeras diez semanas de embarazo, hasta que la placenta asume la función de nutrir.

Recuerda que puedes unirte al grupo-foro privado "Lunas, toallas de tela y copas" donde se reunen distintas mujeres para compartir información, reflexiones y consejos relacionados con la menstruación, salud sexual y salud reproductiva.
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www.helechoverde.com
Saber cómo funciona nuestro cuerpo nos ayuda a conectarnos más con él. Tomar conciencia de nuestros ritmos, nos ayuda a integrar nuestros procesos.

Aquí les compartimos cómo funciona el ciclo menstrual.

Cada mujer experimenta unos 500 ciclos menstruales a lo largo de su vida. Cada ciclo dura aproximadamente 28 días, aunque también son normales los ciclos que duran entre 21 y 35 días. El primer día del ciclo es el primer día de la menstruación o regla.

Los procesos de cada ciclo están regulados por hormonas (mensajeros químicos) que, entre otras muchas funciones, garantizan un ciclo de fertilidad continuo.

Las hormonas son producidas por las glándulas endocrinas y son transportadas por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo. En el ciclo menstrual están involucradas cuatro glándulas endocrinas: el hipotálamo, la hipófisis, las glándulas tiroideas y los ovarios. Las hormonas de la hipófisis y de los ovarios influyen directamente el ciclo, mientras que las hormonas de las glándulas tiroideas regulan el flujo energético del cuerpo, haciendo posible que el resto de hormonas funcionen con normalidad. La hipófisis es conocida además como la coordinadora del ciclo menstrual y la que lo estimula. Entre los ovarios, el hipotálamo y la hipófisis existe un sistema muy preciso estímulo-respuesta que mantiene el ritmo del ciclo.

Asimismo, los factores emocionales también pueden influir sobre el ciclo menstrual, ya que el hipotálamo está relacionado con otras zonas cerebrales.

El ciclo femenino consta de tres fases:

1.-Fase folicular

La hipófisis libera la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona luteinizante o luteoestimulante (LH). A través del torrente sanguíneo alcanzan los ovarios y estimulan el desarrollo de entre 10 y 100 folículos. Estos comienzan a producir estrógenos, que afectan a diferentes partes del cuerpo femenino.

Normalmente sólo se estimula un ovario por ciclo, es decir, van alternándose.

La hipófisis libera entonces otra hormona más: la prolactina. En bajas concentraciones la prolactina es imprescindible para ovular, y se produce durante todo el ciclo. En el período de lactancia, por el contrario, sus altas concentraciones impiden la ovulación y la fertilidad.

Los estrógenos que producen los ovarios actúan también sobre el hipotálamo, estimulando allí la producción de hormonas que actúan sobre la hipófisis. Este sistema es denominado de estímulo-respuesta, puesto que a su vez las hormonas de la hipófisis estimulan el desarrollo de folículos en el ovario. Los folículos producen estrógenos, que afecta al hipotálamo y ocasiona de producción de más hormonas de la hipófisis.

Aproximadamente a la mitad del ciclo, cuando la concentración de estrógenos en sangre alcanza un nivel alto, la hipófisis libera una dosis de las hormonas luteinizante y foliculoestimulante. Como consecuencia, un óvulo (a veces más) asciende la superficie de uno de los folículos. Los otros folículos estimulados desparecen poco a poco durante los restantes 14 días del ciclo.

Debido al nivel en sangre de estrógenos, durante este tiempo el endometrio (mucosa del útero) se habrá engrosado y estará dispuesto para acoger al óvulo fecundado. Además, esta hormona estimula a las células del útero a liberar un moco más acuoso y abundante que favorece la circulación del esperma. Este moco es el que puede ser percibido por la mujer a la salida de la vagina, indicio de fertilidad.

2.- Ovulación

Aproximadamente 32 horas después de la liberación de las hormonas luteinizante y foliculoestimulante, el folículo se desgarra, el óvulo sale de él y se dirige hacia las trompas de Falopio. Allí recibe nutrientes y queda disponible para ser fecundado por un espermatozoide entre 12 y 36 horas.

3. Fase lutea

El óvulo comienza a tornarse amarillo, por la toma de lípidos o grasas. De ahí proviene su nombre: cuerpo lúteo (amarillo). Continúa produciendo estrógenos y comienza a producir también progesterona. La progesterona tiene los siguientes efectos: modifica la estructura del moco cervical que se vuelve tan espeso que los espermas ya no pueden atravesarlo, y su cantidad disminuye; las glándulas de las trompas de Falopio y del útero producen un líquido que alimenta al óvulo y que prepara todo para la fecundación en las trompas de Falopio y para la implantación del óvulo en la pared del útero; la temperatura corporal asciende unas décimas, y se mantiene elevada hasta el final del ciclo.

En caso de que no haya habido fecundación, el cuerpo lúteo se descompone, por lo que el nivel de progesterona y estrógeno en sangre desciende durante los siguientes 10 días. Como han dejado de estimular el revestimiento del útero, éste se desprende y tiene lugar la regla. La temperatura corporal desciende y habrá finalizado el ciclo.

Si el óvulo ha sido fecundado, algunas de sus células producen la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG). Esta es la hormona que detectan los test de embarazo. La hormona gonadotropina coriónica humana mantiene estable el cuerpo lúteo, pudiendo así éste continuar produciendo progesterona, que a su vez mantiene el revestimiento del útero, rico en nutrientes. Esto es imprescindible durante las primeras diez semanas de embarazo, hasta que la placenta asume la función de nutrir.

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martes, 25 de diciembre de 2012

Tu luna y la sangre menstrual


La Luna es la Blanca Dama que desde el cielo nocturno derrama su plateada luz, haciendo que vibren en nuestro interior, misterios que hace mucho tiempo olvidamos. Asociada a la feminidad, despierta nuestra naturaleza mágica original y nutre el alma femenina desde tiempos inmemorables. Ella rige nuestros líquidos, nuestras emociones. Entenderla a ella es entendernos a nosotros mismos.En su perpetua danza alrededor de la Tierra, la Luna se repliega y despliega sobre sí misma, revelándonos su rostro siempre cambiante. Ella gobierna el aspecto más sutil de nuestra naturaleza femenina: LOS CICLOS HORMONALES. Con ella nuestra feminidad se ilumina y alcanza la plenitud dadora de vida, para luego apagarse hasta oscurecer completamente, donde muere y se descansa en forma de recogimiento interior para gestar en la oscuridad de su útero una nueva semilla. La luna solo nos muestra una parte, ¿qué misterios nos brindan el lado oscuro de la luna? En la LUNA NUEVA, se anuncia el inicio de un nuevo ciclo. Nuestra energía emerge renovada. Con ella damos aliento y vigorizamos el crecimiento de nuestras semillas que ya empiezan a crecer en nuestros nidos interiores. En este tiempo es donde nuestra semilla esta siendo preparada para ser engendrada. En los ciclos de la mujer está asociada a la ovulación. El tiempo donde proyectamos nuestros deseos más profundos, ser consciente de nuestros días de ovulación nos brindan una oportunidad mágica de conectarnos con nuestras semillas, hablar con ellas, programarlas hacia aquello que queremos dar vida o manifestar..En la LUNA CRECIENTE, es el momento de máxima plenitud, es cuando nuestras semillas están listas para ser plantadas, podemos ver como su energía aumenta aumentando su receptividad para que la creación se manifieste. En la mujer está asociada a la fertilidad, a la multiplicación y expansión de la materia, a la vida. Conocer nuestro momento más fértil nos permite sentir cuando es el momento adecuado de engendrar la semilla para que crezca y florezca vigorosa y fuerte.En la LUNA LLENA, es cuando nuestra semilla germina y da el fruto, el resultado de nuestro esmero y dedicación.Cuando la mujer es engendrada es envuelta por la magia de la luna, en el momento de la concepción la influencia de la fase lunar de ese día influirá en el nuevo ser que viene. La luna nos informa de como el nuevo ser enfrentará a su experiencia en este plano. La Luna Llena es lo completo, lo entero. En la mujer está asociado a la conexión con la tierra, a su menstruación entendida y respetada reconociendo sus misterios y regalos, es el tiempo donde honramos nuestra femineidad, entregando nuestro elixir a la madre tierra.En la LUNA MENGUANTE, es el momento de replegarse al interior, de esperar, de interiorizar y mirar dentro de nosotros, la luna menguante es el tiempo de recogimiento e introspección que nos dará la fuerza y la visión para comenzar el nuevo ciclo de gestación que comienza en la luna Nueva.LUNA ROJA, Durante los días sagrados del Sangrado, dado que nuestra energía se repliega hacia dentro, la Luna nos aconseja el recogimiento, para atender nuestras demandas internas. Cuánto siento yo esta necesidad de quedarme en intimidad con mi regla y mi ritmo, la sangre menstrual es sangre Fértil, llena de vida que no ha sido engendrada por el hombre pero no por ello es un desecho falto de vida. Tu sangre eres tú.Vive tu menstruación con ilusión por los momentos íntimos y completos que te aportará. Este sería el ciclo perfecto de nuestra menstruación: ovular en luna Nueva y menstruar en Luna Llena. Nuestro útero sagrado está conectado con la tierra y con la luna, dentro de nosotras vive una luna que nos hace cambiar y evolucionar a diario, conéctate con tu Luna y descubrirás quien eres en verdad.Pídele a la luna que te regule tu ciclo con el de ella, pídeselo hasta que se cumpla. La Menstruación es el delicado proceso a través del cual las mujeres refinamos y purificamos nuestra Esencia Femenina. Abrimos nuestro canal espiritual y renovamos nuestra capacidad creativa.El poder de gestar y parir la vida, ya sea un bebé, una idea, un sueño o un proyecto. Podemos vivirla como una experiencia de fusión con la Divinidad Femenina, donde conectamos con nuestra verdadera identidad.En la antigüedad se hacían ceremonias de la PRIMERA MENSTRUACIÓN, era un momento sagrado en el que las niñas concluían su infancia, para entrar a formar parte del círculo de Mujeres Fértiles. Esto ayudaba a sus hijas a tener claridad sobre el poder de convertirse en mujeres y lo que ello conllevaba.LA POSADA DE LA SABIDURÍACuando la mujer alcanza su madurez y deja de manifestar la semilla en forma de sangre, toda esa fuerza de vida queda dentro de ella misma, en este momento de su ciclo alcanza su mayor fuerza y sabiduría y se convierte en "abuela", en una mujer sabia que nutre a su familia a su comunidad. Si la mujer durante su juventud no se ha honrado a si misma corre el riesgo de entrar en esta etapa falta de entendimiento y comprensión de quien es, llevándola a sentir el síndrome del "nido vacio". Encontrar un sentido mayor a nuestra existencia es necesario, la falta de alegría de vivir nos lleva a la depresión y nos desconecta de la propia vida. Todos ocupamos un lugar dentro de la creación, los ciclos nos obligan a evolucionar para poder adaptarnos a los cambios naturales. La belleza no es patrimonio de la juventud, la belleza es brillar en lo que uno es en cada momento.En la MENOPAUSIA, la mujer entraba en LA POSADA DE LA SABIDURÍA, donde la sangre retenida en su cuerpo la dotaba de poder mágico y capacidad de consejo y guía para toda la tribu.Las mujeres que acaban su servicio como madres potenciales, es decir, LAS ABUELAS, también necesitan un rito que les ayude a comprender la sabiduría de los años, es necesario que honremos a las personas maduras. Nuestras más remotas ancestras: chamanas, curanderas y brujas, conectaban con la divinidad cuando " Menstruaban en la tierra". A cambio la madre Tierra, les revelaba las propiedades y medicinas de las plantas, así como las visiones y sueños que las guiaban y sanaban a ellas y a su comunidad. Ellas vienen a recordarnos el poder de la menstruación, y la importancia de sanar nuestra relación con ella. Para obtener el poder de sanarnos y sanar a la Madre Tierra. Podemos ofrecer nuestra sangre menstrual a la Tierra, para propiciar el despertar de la Diosa y de la Sacerdotisa, en el seno de cada mujer. LA SANGRE MENSTRUAL ES EL PODER DE LA MUJER.OFRENDAR TU SANGRE A LA TIERRA.Regalar nuestra sangre menstrual, nos ayudará en las dificultades ginecológicas, problemas con la menstruación, infertilidad y obstáculos en la concepción.Consiste simplemente en ir cada mes a algún sitio de la naturaleza que nos inspire, quedarnos solas con nuestra intimidad o acompañadas de nuestra pareja, cavar con una piedra un agujerito en la tierra y depositar nuestra esencia. Si no podemos en los días en los que estamos con la regla, la recogemos en una botellita mezclada con agua de manantial y cuando podamos ir a la naturaleza, la dejamos en ella toda nuestra entrega. Sin lugar a dudas, todo lo que regalemos a la gran Madre Tierra, ella nos lo devolverá.Siempre que viajes y te encuentres con una playa o un bosque que te guste, podemos nutrirlo y vincularnos a él entregándole nuestro elixir, recibiremos a cambio su enseñanza, su inspiración y su magia..Para ello guarda en una pequeña botellita un poco de sangre diluida en coñac para que se conserve y entregarla a ese lugar especial para ti.¿ Sabes qué pasa cuando sembramos nuestra sangre en la madre Tierra?Ella lee nuestra línea genética, nos reconoce porque somos sus hijas, y sabiendo quiénes somos y cómo está nuestro estado de salud física, emocional y espiritual. Reestructura nuestros datos y empieza a trabajar para devolvernos nuestra verdadera identidad. GRACIAS MADRE TIERRA! GRACIAS HERMANA LUNA! 

Sura Lilo

Nuestros ciclos



"Al re-conectarnos concientemente con nuestra Sagrada Rueda Menstrual, recuperamos la conexión con saludables arquetipos femeninos, que nutren, sostienen, recrean e inspiran nuestra identidad como mujeres. Conectar con ellos es recuperar una concreta manera de transformar, potenciar y armonizar nuestras vidas.
Durante los días de sangrado menstrual, las mujeres entramos en un estado de conciencia no ordinaria, un estado más expandido, ampliado, fuera del mundo; que nos conecta con un profundo conocimiento ancestral femenino. Son días sagrados y poderosos espiritualmente, en los que un saber dormido en la hondura de nuestra psiquis, se hace presente, emergiendo hacia la superficie, revelando información acerca de la Diosa Creadora, Eterna Transformadora, La que da y reabsorbe la Vida, cíclica y armónicamente; La que vive dentro de nosotras, gestando, sosteniendo y reciclando a toda la Creación permanentemente.
La propuesta es recordar y recuperar el poder inherente a tu naturaleza femenina.
Cuando menstruamos estamos abiertas a un conocimiento profundamente espiritual y contamos con la natural capacidad de reciclarnos, física y energética-mente."


Mónica Glusman

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Experiencias de algunas chicas con la copa



"La copa de luna es el mejor regalo que me he dado como mujer, he logrado conectarme con mi ciclo lunar y comprenderme en cada una de sus fases"    
Palmabra


Es lo mejor que puede haber, es comoda 
y muy practica, me hace muy feliz poder salir sin 
estar preocupando si manche si se me marca el 
pantalon, puedo hacer ejercicio andar en 
bici....definitivamente es una experiencia unica y demasiado recomendable, solo hay pros... ningún contra.  
Catalina Bonell


Cómoda, fácil de usar, ayuda a conservar la naturaleza...es super.            
 Adriana Ramirez



 Totalmente satisfecha, es muy higienico, economico y te ayuda a saludable, ya que los protetectores y toallas higienicas te pueden generar infecciones.
Juliana Zuluaga